La Corriente Pura de la Ortodoxia de la Ley a lo Largo de 700 Años

 

 Nichiren Shoshu tiene su origen en el hecho de que Nichiren Daishonin, quien tuvo su advenimiento en Japón el 16 de febrero del 1er año de Jô’ô (1222), declarara el establecimiento de su propia doctrina, basada en su iluminación a la Ley primordial de Nam-myôhô-renge-kyô del Buda original del infinito pasado, el 28 de abril del 5o año de Kenchô (1253) a la edad de 32, tras examinar la totalidad del Budismo desde que entrase en el sacerdocio.
 A continuación, Nichiren Daishonin se dedicó a la propagación de la Gran Ley de Nam-myôhô-renge-kyô, a la vez que educaba a los discípulos y creyentes laicos, a pesar de numerosas persecuciones y acusaciones, tales como el ataque nocturno en Kamakura, el intento de decapitación en Tatsunokuchi y el destierro en dos ocasiones y, más tarde, el 12 de octubre del 2o año de Kôan (1279) inscribió el Dai-Gohonzon del Supremo Santuario de Honmon, como objeto de veneración para la eterna felicidad y prosperidad de todos los seres humanos del mundo.
 El 13 de octubre del 5o año de Kôan (1282), Nichiren Daishonin falleció, de forma solemne y tranquila, tras haber designado a Nikkô Shonin como Segundo Fundador y transmitido al mismo la totalidad de las enseñanzas profundas del Budismo.
 Por otro lado, Hagiri Sanenaga, el gobernador de Minobu en donde residía Nikkô Shonin como Sumo Sacerdote del templo Minobuzan Kuonji, empezó a cometer diversos actos calumniosos en contra del Budismo de Nichiren Daishonin. Por lo tanto, en la primavera del 2o año de Shô’ô (1289) Nikkô Shonin abandonó el recinto de Minobu junto con sus discípulos, encabezados por Nichimoku Shonin, transportando consigo todos los tesoros sagrados de Nichiren Daishonin, incluyendo al Dai-Gohonzon del Supremo Santuario de Honmon y, en octubre del siguiente año (1290), fundó el Templo Taisekiji en un lugar llamado Ueno en la falda del monte Fuji, gracias a la donación y protección del Señor Nanjô Tokimitsu
 Desde entonces, y a lo largo de más de 700 años, el Budismo de Nichiren Daishonin ha sido transmitido y salvaguardado correctamente en el Templo Principal Taisekiji de Nichiren Shoshu.
 Hoy en día, Taisekiji se ha convertido en el gran recinto primordial para el Kôsen-rufu mundial, al que todos los creyentes de Nichiren Shoshu del mundo acuden con profunda devoción y añoranza.

La Auténtica Felicidad

 

 Cualquier persona de cualquier lugar del mundo, cuando se encuentra apenada, triste y/o se encuentra en una situación difícil, piensa y busca la manera de solucionarlo y superarlo cuanto antes.
 Sin embargo, encontrar tal manera no es fácil. La auténtica felicidad no se refiere únicamente a la satisfacción de la ropa, la comida y la vivienda, ni a una vida materialmente rica.
 En las enseñanzas de Nichiren Daishonin se revela el camino para resolver fundamentalmente los sufrimientos o incertidumbres esenciales a las que debe enfrentarse cualquier persona a lo largo de su vida, tales como los sufrimientos del envejecimiento, enfermedad y muerte, y para conseguir virtudes y buenas fortunas inamovibles.
 Mediante la fe y la práctica del Budismo Verdadero de Nichiren Saishonin, cualquier persona sin distinción alguna puede purificar su propia vida, conseguir buena salud del cuerpo y mente, establecer una familia alegre, enriquecer su vida, convertir todos los impedimentos en alegría y, de esta manera, experimentar una auténtica felicidad. Además, es posible establecer una verdadera paz y prosperidad en aquellos países en constante conflicto étnico o guerra.

Enseñanzas de Nichiren Daishonin

 

 El Budismo fue revelado por el Buda Shakyamuni de la India hace aproximadamente 3.000 años. Shakyamuni predicó numerosos Sutras a lo largo de algo más de cuarenta años, con el fin de salvar a todos los seres humanos, al margen de las diferencias de sexo, clase social y/o estatus social.
 Durante los últimos ocho años de su vida, Shakyamuni reveló el Sutra del Loto, el objetivo de su advenimiento, mediante el cual él aclaró el camino del logro de la Budeidad de todos los mortales comunes y la existencia desde el infinito pasado de la Ley y del Buda y, al mismo tiempo, pronosticó que en una época denominada Mappô después de 2.000 años del fallecimiento de Shakyamuni, iba a tener su advenimiento del Buda real del infinito pasado para salvar fundamentalmente a toda la humanidad, en lugar del Buda Shakyamuni.
 Tras haber transcurrido 2.000 años desde el fallecimiento de Shakyamuni, cuando su Budismo ya había perdido por completo su efectividad de salvación tanto en la India como China y Japón, Nichiren Daishonin tuvo su advenimiento, como el devoto del Sutra del Loto más destacado del mundo, y estableció su doctrina basada en el Gohonzon de Nam-myôhô-renge-kyô, según la predicción del Sutra del Loto de el Buda Shakyamuni.

Prácticas de la Fe

 

 Todos los beneficios basados en las enseñanzas doctrinales del Budismo Verdadero de Nichiren Daishonin, tales como el cumplimiento de los deseos individuales, la felicidad de la familia, así como la salvación del sufrimiento de multitud de personas, la purificación y prosperidad del país y, en otros términos, el logro de la Budeidad de todos los mortales comunes, nacen de las prácticas de la creencia en el Gohonzon, el supremo objeto de veneración.
 Con respecto a dichas prácticas, se pueden enumerar los siguientes tres puntos importantes: “fe”, “práctica” y “estudio”.
 En primer lugar, la “fe” se refiere a tener una creencia inamovible en el Gohonzon y en las enseñanzas de Nichiren Daishonin y mantener la convicción de ser creyente del Budismo verdadero y supremo.
 En segundo lugar, la “práctica” es purificar la vida de uno mismo mediante el Gongyô de la mañana y de la tarde y la invocación del Daimoku de Nam-myôhô-renge-kyô delante del Gohonzon por voluntad propia. También constituyen nuestra práctica enseñar lo maravilloso del Budismo de Nichiren Daishonin a nuestros familiares, amigos y conocidos y esforzarnos al máximo por la prosperidad tanto de uno mismo como de los demás, deseando la felicidad de todas las personas del mundo.
En tercer lugar, el “estudio” se refiere a estudiar las enseñanzas de Nichiren Daishonin, profundizar en la comprensión de la doctrina transmitida desde la época de Nichiren Daishonin y elevar la alegría y el nivel de la fe, a través de los Gosho (escritos de Daishonin) y las orientaciones del Sumo Sacerdote.
 Si se completan estas tres prácticas, uno puede realizar sus deseos personales y se garantizan la felicidad y prosperidad de la familia tanto en la vida presente como en la futura.

Significado del Templo

 

 Actualmente, Nichiren Shoshu cuenta con más de 700 templos en Japón, encabezados por el Templo Principal Taisekiji y, en el ultramar, tiene templos en Estados Unidos, España, Francia, Taiwán, Indonesia, Ghana y Brasil, y oficinas y centros de propagación en Singapur, Hong Kong, Malasia, Panamá, Filipinas y Corea del Sur.
 Cada uno de los templos de Nichiren Shoshu está dotado de los tres tesoros del Buda, la Ley y el Sacerdocio, de forma solemne y majestuosa, en torno al Gohonzon, que se han venido respetando desde la época de Nichiren Daishonin y todos los templos de Nichiren Shoshu tienen la importante misión de transmitir, practicar y propagar correctamente las enseñanzas y conceptos de Nichiren Daishonin.
 Los templos de Nichiren Shoshu también desempeñan un papel importante como lugares de culto donde se ofician toda clase de ceremonias y actos religiosos, para educar y fomentar la fe y práctica de los creyentes que acudan a los templos y para que los sacerdotes y laicos vayan acumulando mutuamente beneficios.

Hokkekô

 

 En Nichiren Shoshu existe una agrupación de los creyentes laicos denominada “Hokkekô” con el fin de practicar el Budismo de Nichiren Daishonin de forma correcta.
El nombre de Hokkekô ha sido otorgado por Nichiren Daishonin hace 700 años.
 Los creyentes laicos de Nichiren Shoshu, como miembros de Hokekkô, acuden al templo al que pertenecen e intentan profundizar en su fe a través de los sermones del sacerdote y las experiencias de los compañeros, para ser personas de valor y dar su contribución a la sociedad.